miércoles, enero 04, 2006

El Amigo Miguel

Come on! Feel the Chiclayo dice:
me quito maestro
Come on! Feel the Chiclayo dice:
poco a poco
Come on! Feel the Chiclayo dice:
dejo de extrañar a chiclayo
Come on! Feel the Chiclayo dice:
pero igual
Come on! Feel the Chiclayo dice:
que ricos dias
gustavo dice:
chau

martes, enero 03, 2006

Goles De Tierra

Una de las cosas para la cual siempre fui malo, es el fútbol, “El deporte Rey” como lo llaman sus más fieles seguidores, en realidad nunca tuve nada en contra de éste. Recuerdo haber jugado algunas pichangas con los muchachos del barrio – siempre era el último en ser escogido, o terminaba de “mantequilla”-. Este deporte invadió el espíritu de todos mis amigos, ocasionando peleas cuando el equipo de alguno llegaba a ser puntero en la tabla – peleas que nunca entendía-, cuando daban inicio a discusiones de carácter futbolístico siempre trataba de cambiar el tema, muy difícil siendo uno contra quince, igual casi todas las tardes de mi absorbida infancia las recuerdo en canchitas de arcos de madera hechos por nosotros mismos, apartándonos cuando pasaba un auto con un viejo gritón al volante.

Al terminar la jornada todos corríamos sucios y malolientes a la bodega de un amigo, donde comprábamos la botella de gaseosa más grande que había, entre los muchachos se hacia el “pozo” para recoger los últimos céntimos que guardábamos de la papa a la huancaína que no comimos en el colegio.

Lo gracioso era escuchar nuestras importantes conversaciones entre vaso y vaso, jurábamos que algún día seriamos excelentes profesionales y tomaríamos cerveza como lo hacían los viejos después de sus partidos, o silbar a cuanta chica se cruzara por nuestra trinchera.

Después de horas cuando la noche era inminente empezábamos a despedirnos, con burlas a quienes no hicieron goles, y con arengas para los heroicos maradonas.

Algo inconciente que perdura en mi, es que aunque me declaro un infiel servidor de este deporte, debo admitir que aquellas tardes de gloriosos goles y olor a tierra nunca se olvidarán, quizás no es por la pelota o porque no me quedaba de otra, pero lo bueno es que siempre fueron tardes, largas tardes, entre amigos.

Hoy no tengo nada sobre que escribir y quizás por eso escribo

No he dejado de leer, pero si he bajado el ritmo. Ahora escucho música a un volumen moderado y estoy acabando con las últimas latas de cerveza que tengo. Me he vuelto un poco distraído -más que lo de costumbre-, hay una chica que me interesa y creo que lo sabe, eso me emociona en cierta parte. El sexo se ha vuelto usual, pero sin ánimos de amar se sigue sintiendo vació. Esperemos que esto mejore en los 12 meses que se vienen y no escribí por fiestas porque ¡no se me dio la gana!
¿Qué hacen las flores arriba?